Tanda de penaltis: cómo funciona la regla, paso a paso
Cómo funciona la tanda de penaltis: orden de lanzamientos, jugadores habilitados, muerte súbita, reglas del portero y cuándo se repite.


La tanda de penaltis (en las Reglas de Juego, lanzamientos desde el punto penal) es el procedimiento que resuelve una eliminatoria que sigue empatada tras el tiempo reglamentario y, cuando la competición lo prevé, tras la prórroga. No forma parte del partido: el encuentro se registra oficialmente como empate y los goles de la tanda no suman para ningún goleador ni para el marcador. Su única función es determinar quién pasa de ronda. Todo el procedimiento está descrito con un detalle casi notarial.
Antes del primer lanzamiento, el árbitro sortea la portería en la que se ejecutarán todos los penaltis; un segundo sorteo decide qué equipo empieza, y quien lo gana elige si lanza primero o segundo. Solo pueden tirar los futbolistas que estaban en el campo al final del partido, incluidos los que se hallaban fuera con permiso arbitral. Los suplentes no utilizados quedan excluidos. Si un equipo terminó con menos jugadores, el rival debe reducirse al mismo número antes de comenzar.
La igualación tiene una consecuencia que pasa inadvertida en la grada. El jugador excluido para igualar el número no desaparece del partido: es el único suplente que la Regla 10 autoriza a recuperar tras quedar excluido, y solo para sustituir a un portero que no puede continuar. Existe también un cambio disponible en cualquier momento, sin depender de lesión ni de tarjeta: cualquier jugador habilitado puede simplemente intercambiar su puesto con el portero, sin necesidad de justificar la decisión ante el árbitro. La norma existe desde que existe la propia Regla 10, y los técnicos rara vez la usan fuera de una emergencia, más por costumbre que por obligación.
Cinco lanzamientos y muerte súbita
Cada equipo dispone de cinco lanzamientos alternos, siempre con ejecutores distintos. La tanda se detiene en cuanto un conjunto resulta inalcanzable: si domina por tres tras tres rondas, los tiros restantes no se ejecutan. Si persiste la igualdad tras los cinco, se pasa a la muerte súbita, ronda a ronda, hasta que uno anote y el otro falle en el mismo turno. Todos los jugadores habilitados, porteros incluidos, deben lanzar una vez antes de que alguien repita.
Cuando los lanzadores habilitados de cada lado ya han tirado una vez y el marcador sigue igualado, el ciclo se reinicia, y la regla del orden confunde hasta a comentaristas con experiencia: la Regla 10 obliga a que el equipo que abrió la primera ronda de la tanda siga abriendo cada nueva vuelta completa de muerte súbita. Lo que cambia es que cada equipo puede reordenar su lista de lanzadores en cada vuelta, sin avisar al árbitro. El colegiado, de hecho, nunca sabe de antemano quién va a lanzar a continuación: solo registra el resultado después de que el balón ya ha sido golpeado, lo que convierte cualquier lectura de "patrón psicológico" por el orden anunciado en pura especulación de quien mira desde la grada.
El lanzamiento individual tiene su liturgia. Balón quieto en el punto, ejecutor identificado ante el árbitro y el resto de futbolistas dentro del círculo central. El portero debe conservar al menos parte de un pie sobre, encima o detrás de la línea de gol en el momento del golpeo, y no puede apoyarse en postes, travesaño ni red. El lanzador puede amagar durante la carrera, jamás una vez concluida. No hay rechace: la acción termina cuando el balón se detiene, sale o el árbitro interrumpe.
Un detalle que la televisión casi nunca muestra es dónde se coloca el portero suplente, el compañero del propio lanzador. La Regla 10 exige que permanezca en el campo, fuera del área, exactamente sobre la línea de meta, en el punto donde esta se encuentra con el lateral del área grande: ni en el banquillo, ni junto al resto de compañeros, que esperan a decenas de metros de allí, dentro del círculo central. Es una posición deliberadamente aislada, pensada para cortar cualquier indicación gritada durante la carrera del rival, aunque la norma no prohíbe el gesto silencioso, solo la interferencia que moleste a quien va a lanzar.
Cuándo se repite el penalti
Las repeticiones son lo que más se malinterpreta. Si el portero infringe la regla y el penalti se falla, se repite; pero no hay repetición por invasión de un compañero del lanzador ni de un defensor: la Regla 10 mantiene a los dos dentro del círculo central y no prevé esa infracción para la tanda, a diferencia del penalti cobrado durante el partido. La fórmula se incorporó a las Reglas a comienzos de los años setenta para sustituir los partidos de desempate y el sorteo. Desde entonces ha decidido finales continentales y mundiales, incluida la final del Mundial de 1994 y una final de la Champions entre los dos grandes de Madrid.
La confusión tiene una raíz sencilla de nombrar: el penalti cobrado durante el partido y el lanzamiento de la tanda responden a dos reglas distintas, la 14 y la 10, y la segunda no hereda el listado completo de infracciones de la primera. Durante el juego, compañeros del lanzador y defensores rivales entran en un área con el balón todavía en disputa, peleando por un rechace. En la tanda, los nueve jugadores de cada equipo que no están lanzando esperan en el círculo central, a más de 40 metros de la portería, y el texto vigente de la Regla 10 sencillamente no trata su movimiento como una infracción que obligue a repetir.
Lo que de verdad obliga a repetir un lanzamiento en la tanda es más corto de lo que sugiere la leyenda popular. Primero, una infracción del portero que provoque que el lanzamiento se falle: recibe un aviso la primera vez y tarjeta amarilla en las siguientes, y el lanzamiento vuelve a ejecutarse. Segundo, un doble toque accidental del propio lanzador cuando, aun así, el balón entra, caso que se detalla más abajo. Fuera de esos dos supuestos, y de una infracción del lanzador cometida después de que el árbitro ya haya señalado el lanzamiento, que se registra como fallo con tarjeta amarilla para quien tiró, la Regla 10 no recoge ninguna otra causa de repetición.
| Situación | Penalti durante el partido (Regla 14) | Tanda de penaltis (Regla 10) |
|---|---|---|
| Dónde están el resto de jugadores | A al menos 9,15 m de la marca, por detrás, dentro del campo y fuera del área | Dentro del círculo central, con los dos porteros fuera de él |
| El balón rebota en el portero, el poste o el travesaño | El lanzador puede tocarlo de nuevo e intentar marcar | No existe rechace: el lanzamiento termina cuando el balón se detiene, sale o el árbitro interrumpe |
| Un compañero del lanzador se adelanta antes del golpeo | Solo se sanciona si afecta claramente al portero, o si disputa el balón y eso genera o impide un gol | Sin repetición prevista: está dentro del círculo central, lejos de la jugada |
| Un defensor se adelanta antes del golpeo | Solo se sanciona si afecta claramente al lanzador, o si disputa el balón y eso impide el gol | Misma ausencia de previsión: la Regla 10 no trata esa invasión como infracción |
| El portero sale de la línea antes del golpeo y decide la jugada | Si impide el gol, el lanzamiento se repite | El lanzamiento se repite; aviso la primera vez, tarjeta amarilla en las siguientes |
| Doble toque accidental del lanzador, el balón entra | El lanzamiento se repite | El lanzamiento se repite |
| Doble toque accidental del lanzador, el balón no entra | Tiro libre indirecto para el equipo que defiende | El lanzamiento se registra como fallado |
La tabla deja a la vista algo que pasa por alto incluso quien cubre fútbol desde hace décadas: las dos reglas coinciden exactamente donde el balón ya ha tocado dos veces el pie del lanzador, y divergen en todo lo que depende del movimiento de terceros. Tiene sentido dentro de la propia lógica del juego. Durante el partido, el área es un espacio en disputa, lleno de jugadores peleando por posición; en la tanda, el terreno entre la marca y el círculo central está prácticamente vacío, y regular el movimiento de quien está a 40 metros de allí sería regular la nada.
El doble toque accidental: el caso Julián Álvarez
La regla del doble toque accidental es reciente tal como se aplica hoy, y conviene separar los dos escenarios en que aparece. Si el lanzador, al golpear, toca el balón con los dos pies a la vez, o si el balón golpea su propio pie o pierna de apoyo inmediatamente después del contacto, y aun así entra, el lanzamiento se repite, tanto en el penalti durante el partido (Regla 14) como en la tanda (Regla 10). Si el balón no entra, las dos reglas se separan: durante el partido, el equipo que defiende recibe un tiro libre indirecto; en la tanda, el lanzamiento simplemente se registra como fallado, porque no queda nada que reiniciar una vez que la serie ha seguido su curso.
El caso que obligó a la IFAB a precisar esta regla ocurrió el 12 de marzo de 2025, en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, en el Metropolitano. La tanda ya estaba en marcha cuando Julián Álvarez resbaló al golpear el balón; el pie de apoyo lo tocó de nuevo casi al mismo tiempo en que cruzaba la línea. El videoarbitraje detectó el doble toque, y el árbitro anuló el gol según la lectura entonces vigente de la norma, que trataba cualquier segundo toque, intencionado o no, como una infracción que invalidaba el lanzamiento. El Real Madrid ganó la tanda por 4 a 2.
La UEFA cuestionó públicamente la decisión ese mismo día y llevó el caso a la IFAB. El 2 de junio de 2025, el organismo publicó una aclaración que remite a la Circular 31: cuando el segundo toque es claramente accidental, ya sea con los dos pies a la vez o con la pierna de apoyo justo después del golpeo, y el balón entra, el lanzamiento pasa a repetirse en lugar de anularse. Lukas Brud, secretario de la IFAB, escribió que la lectura anterior "no estaba directamente recogida en la Regla 14" y que los árbitros venían sancionando a un lanzador por un toque que "normalmente ocurre porque ha resbalado". El cambio entraría en vigor oficialmente el 1 de julio de 2025, pero la UEFA lo aplicó ya en la semifinal de la Liga de Naciones entre Alemania y Portugal, el 4 de junio. La FIFA lo adoptó de inmediato para el Mundial de Clubes, que arrancó el 15 de junio de 2025 en Estados Unidos con los dos equipos de Madrid entre los 32 participantes.
Conviene desmontar dos tópicos. Primero, la tanda no es pura lotería: el portero puede desplazarse sobre su línea, los lanzadores se estudian en vídeo y el penalti a lo Panenka, popularizado en la final de la Eurocopa de 1976, demostró que la sangre fría vence a la potencia. Segundo, un portero lesionado durante la tanda solo puede ser sustituido si al equipo le queda algún cambio disponible; si no, un jugador de campo se pone los guantes. La IFAB probó el orden alterno ABBA entre 2017 y 2018, en torneos de base y en copas inglesas, y lo abandonó por falta de apoyo.
El paso a paso completo, y quién se pone los guantes
La lista de quién puede lanzar, según la Regla 10, es más corta de lo que muchos técnicos querrían. Solo entra quien estaba en el campo, o temporalmente fuera de él con autorización arbitral, en el pitido final del partido o de la prórroga; el suplente que no llegó a entrar se queda en el banquillo, sin excepción. Un jugador de campo lesionado durante la propia tanda y sin posibilidad de continuar no puede ser sustituido si el equipo ya agotó todos los cambios permitidos en el partido: el equipo sigue simplemente con un lanzador menos, y esa ausencia suele pesar más que cualquier detalle táctico discutido antes de la serie.
Para el portero, la Regla 10 es más generosa, y más confusa de lo que se suele contar. Hay tres vías posibles cuando no puede continuar. La primera es recuperar a un jugador que el equipo ya había excluido para igualar el número de futbolistas con el rival, cuando ese sea el caso. La segunda es usar una sustitución normal, si el equipo todavía no ha agotado la cuota permitida en el partido. La tercera, disponible incluso cuando las otras dos no existen, es el simple cambio de posición: cualquier jugador habilitado que ya esté en el campo se pone los guantes, y el portero lesionado sale. Ninguna de las tres exige más que avisar al árbitro, y la tercera ni siquiera depende de una lesión: cualquier equipo puede colocar a un jugador de campo en la portería de la tanda si lo desea, sin necesidad alguna.
| Etapa | Qué establece la Regla 10 |
|---|---|
| Sorteo de la portería | El árbitro sortea la portería en la que se lanzarán todos los penaltis; solo cambia por seguridad, o si la portería o el terreno quedan inutilizables |
| Sorteo del orden | Un segundo sorteo decide quién lanza primero; quien lo gana elige lanzar primero o segundo |
| Igualar el número de jugadores | El equipo con más jugadores en el campo se reduce al número del rival antes de empezar, y el árbitro registra nombre y dorsal de quien queda fuera |
| Quién puede lanzar | Solo quien estaba en el campo, o temporalmente fuera de él con autorización arbitral, al final del partido |
| Cinco lanzamientos | Los equipos lanzan de forma alterna, siempre con un jugador distinto, hasta que todos los habilitados han lanzado una vez |
| Final anticipado | La tanda termina en cuanto un lado resulta matemáticamente inalcanzable, aunque queden lanzamientos por ejecutar |
| Muerte súbita | En caso de empate tras los cinco, un lanzamiento por lado y ronda hasta que uno marque y el otro falle en la misma ronda |
| Portero que no puede continuar | Sustituido por un jugador excluido en la igualación, por un suplente si queda cambio disponible, o por un simple cambio de posición con un compañero |
| Tarjetas y expulsiones | Pueden producirse durante la tanda; un jugador expulsado que no sea el portero no se repone, y el portero expulsado debe ser repuesto por un jugador habilitado |
De dónde viene la tanda de penaltis
Todo empezó con un sorteo que nadie quería repetir. En los Juegos Olímpicos de 1968, en México, Israel y Bulgaria empataron en los cuartos de final tras la prórroga, y la plaza en semifinales se decidió por sorteo de papeletas: cada capitán sacaba un papel de un sombrero, uno marcado "sí", otro "no". El capitán israelí, Mordechai Spiegler, sacó el equivocado, y Bulgaria avanzó sin haber resuelto nada sobre el campo. El dirigente israelí Yosef Dagan, indignado con el método, propuso a su federación un formato de cinco lanzamientos alternos seguidos de muerte súbita; el entonces presidente del organismo, Michael Almog, calificó el sorteo de "cruel" al impulsar la propuesta.
La IFAB aprobó la idea el 27 de junio de 1970, cerrando décadas en las que los empates de eliminatoria se resolvían con un partido de desempate completo o, en último caso, con el mismo sorteo que había eliminado a Israel. La primera tanda del fútbol profesional llegó poco después, el 5 de agosto de 1970, en la semifinal de la Copa Watney, torneo amistoso de pretemporada en Inglaterra, entre el Hull City y el Manchester United. George Best abrió la serie convirtiendo el primer lanzamiento de la historia; Denis Law, también del United, fue el primero en fallar, detenido por el portero del Hull, Ian McKechnie. El Manchester United ganó la tanda.
En el Mundial, el estreno del formato tardó doce años. Llegó en la semifinal de 1982, en España, entre Alemania Occidental y Francia, tras un 3 a 3 en la prórroga que el fútbol francés todavía llama la Noche de Sevilla. Alain Giresse anotó el primer lanzamiento de la historia de las tandas mundialistas; Uli Stielike, de Alemania, fue el primero en fallar en un Mundial, y cayó de rodillas en el césped en una imagen que se repetiría en tantas otras tandas por venir. Alemania Occidental se impuso por 5 a 4, con Maxime Bossis fallando el lanzamiento decisivo por Francia.
La vaselina que se volvió leyenda
El repertorio moderno de lanzamientos tiene una raíz simbólica en la final de la Eurocopa de 1976, entre Checoslovaquia y Alemania Occidental, empatada 2 a 2 tras la prórroga. Los siete primeros lanzamientos de la tanda entraron, hasta que el alemán Uli Hoeness mandó el suyo por encima del larguero. Con el marcador 4 a 3 para los checoslovacos, le tocó a Antonín Panenka ejecutar el quinto y decisivo lanzamiento, y eligió la opción más arriesgada disponible: una vaselina suave por encima del portero Sepp Maier, que ya se había lanzado hacia un lado. Checoslovaquia ganó 5 a 3, y el nombre de Panenka se convirtió en sinónimo del propio gesto.
El fútbol de habla hispana llama a ese mismo gesto picadita o vaselina según la región, y conserva el mismo riesgo calculado que Panenka asumió en aquella final de 1976. Funciona porque invierte la lógica del duelo: el portero que se adelanta y se lanza demasiado pronto se convierte en presa fácil de quien tiene la sangre fría para no seguir el guion esperado. Falla, y falla feo, cuando el portero aguanta la posición o cuando el lanzador duda en la fuerza del golpeo, lo que explica por qué todavía divide opiniones entre quienes lanzan penaltis por oficio.
El experimento ABBA
La idea del ABBA llegó desde el tenis, en concreto del orden de saque en el tie-break: en lugar del tradicional A, B, A, B, cada pareja de lanzamientos pasaría a seguir A, B, B, A, alternando qué lado lanza en último lugar dentro de cada par. El objetivo era reducir la presión sobre quien históricamente lanza en segundo lugar, siempre obligado a igualar o superar lo que el rival acaba de hacer. La IFAB autorizó la prueba en competición real, y la primera tanda jugada con este formato llegó el 11 de mayo de 2017, en la semifinal de la Eurocopa Sub-17 femenina entre Alemania y Noruega.
Desde ahí, el formato se extendió por las copas de base de la UEFA masculina y femenina a lo largo de 2017, por la Community Shield inglesa del mismo año, por la Copa de la Liga y la EFL Trophy inglesas en la temporada 2017/18, y por las copas nacionales de Holanda en 2018/19. Una muestra de 36 tandas jugadas en 2017 devolvió un resultado casi perfecto entre los dos lados, 18 victorias para quien habría lanzado primero con el formato tradicional y 18 para el otro lado: el equilibrio que el ABBA pretendía entregar, justo donde el formato tradicional favorecía históricamente a quien lanza primero.
Pese al resultado favorable, la IFAB decidió no seguir adelante. En su reunión anual de noviembre de 2018, en Glasgow, el panel técnico anunció que el ABBA dejaría de ser una opción para cualquier competición, señalando "la ausencia de apoyo fuerte, principalmente porque el procedimiento es complejo". Sobrevivió el formato clásico y alterno, y la mayoría de los aficionados nunca llegó a notar que había estado en duda.
¿Lanzar primero da ventaja?
La pregunta se convirtió en objeto de investigación seria en 2010, cuando los economistas Jose Apesteguia e Ignacio Palacios-Huerta publicaron, en la American Economic Review, el estudio "Psychological Pressure in Competitive Environments: Evidence from a Randomized Natural Experiment". Analizando 129 tandas de penaltis a lo largo de tres décadas, encontraron una ventaja clara para quien lanza primero: un 60,5% de victorias, atribuida a la presión psicológica extra de quien siempre tiene que responder a lo que el rival acaba de hacer.
El hallazgo no sobrevivió intacto a la siguiente ronda de escrutinio. En 2012, Martin Kocher, Marc Lenz y Matthias Sutter publicaron, en la revista Management Science, una réplica titulada "Psychological Pressure in Competitive Environments: New Evidence from Randomized Natural Experiments", con una muestra mayor, 540 tandas. La ventaja para quien lanza primero cayó al 53,3%, una diferencia estadísticamente indistinguible del puro azar.
La mayor muestra publicada hasta 2025 cierra el debate, mientras no surja una base mayor. En 2025, el investigador David Pipke publicó, en el Journal of Economic Psychology, el artículo "No evidence of first-mover advantage in a large sample of penalty shootouts", con cerca de 7.000 tandas y 74.000 lanzamientos individuales, con diferencia la mayor base de datos que había tenido esta pregunta hasta entonces. El resultado no encontró ninguna ventaja, ni para quien lanza primero ni para quien lanza segundo. Lanzar primero puede seguir halagando el ego de quien elige el orden, pero con cada muestra más grande, el efecto psicológico que la primera generación de estudios juraba haber medido se encoge hasta desaparecer.
| Estudio | Publicación | Muestra | Ventaja medida para quien lanza primero |
|---|---|---|---|
| Apesteguia y Palacios-Huerta, 2010 | American Economic Review, vol. 100, n.º 5 | 129 tandas de penaltis | 60,5% de victorias |
| Kocher, Lenz y Sutter, 2012 | Management Science | 540 tandas | 53,3%, sin significación estadística |
| Pipke, 2025 | Journal of Economic Psychology, vol. 108 | cerca de 7.000 tandas, 74.000 lanzamientos | Ninguna ventaja detectada |
El Mundial y los penaltis
La final de 1994, en el Rose Bowl de Pasadena, terminó 0 a 0 entre Brasil e Italia tras la prórroga, la única final mundialista sin goles en los 120 minutos reglamentarios. En la tanda, Brasil ganó por 3 a 2; Roberto Baggio, subcampeón como mejor jugador del torneo por detrás de Romário, mandó el lanzamiento decisivo por encima del larguero, una imagen que quedó como síntesis de la propia dureza del formato.
En 2006, en el Olympiastadion de Berlín, Italia y Francia empataron 1 a 1 tras la prórroga, con Zinedine Zidane expulsado en el minuto 110 por un cabezazo a Marco Materazzi. En la tanda, Italia ganó por 5 a 3; David Trezeguet fue el único en fallar por Francia, estrellando su lanzamiento en el larguero, y Fabio Grosso anotó el lanzamiento que dio a Italia su cuarto título mundial.
En 2022, en el Lusail Stadium de Catar, Argentina y Francia empataron 3 a 3 tras la prórroga, con Kylian Mbappé autor de los tres goles franceses, un hat-trick, y Lionel Messi anotando dos de los tres argentinos. En la tanda, Argentina ganó por 4 a 2; Kingsley Coman y Aurélien Tchouaméni fallaron por Francia, y Gonzalo Montiel anotó el lanzamiento que dio la copa a Messi.
El Mundial de 2026, disputado en junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá, no repitió la fórmula en su final: España venció a Argentina por 1 a 0 tras la prórroga, el 19 de julio, en el MetLife Stadium, con gol de Ferran Torres en el minuto 106. Argentina ya jugaba con diez desde el tiempo añadido del partido reglamentario, cuando Enzo Fernández vio la segunda amarilla por una entrada a Pau Cubarsí. La tanda de penaltis, sin embargo, decidió cuatro cruces del propio torneo. Tres todavía en los dieciseisavos de final, la fase nueva del formato de 48 selecciones, entre el 29 de junio y el 3 de julio: Paraguay 4 a 3 sobre Alemania, Marruecos 3 a 2 sobre Holanda y Egipto 4 a 2 sobre Australia. El cuarto fue en los octavos de final, el 7 de julio: Suiza 4 a 3 sobre Colombia. De cuartos a la final, ningún partido necesitó penaltis.
| Año | Final | Resultado tras la prórroga | Penaltis | Detalle |
|---|---|---|---|---|
| 1994 | Brasil vs. Italia | 0 a 0 | 3 a 2 para Brasil | Roberto Baggio mandó el lanzamiento decisivo por encima del larguero |
| 2006 | Italia vs. Francia | 1 a 1 | 5 a 3 para Italia | Zidane fue expulsado; Trezeguet estrelló su lanzamiento en el larguero, el único fallo francés |
| 2022 | Argentina vs. Francia | 3 a 3 | 4 a 2 para Argentina | Mbappé anotó los tres goles franceses; Montiel marcó el lanzamiento del título |
| 2026 | España vs. Argentina | 1 a 0 para España | No llegó a los penaltis | Gol de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga |
| Año | Hecho |
|---|---|
| 1970 | La IFAB aprueba la tanda de penaltis el 27 de junio, en sustitución del sorteo y el partido de desempate |
| 1970 | Primera tanda del fútbol profesional: el Manchester United vence al Hull City en la Copa Watney, el 5 de agosto |
| 1976 | Antonín Panenka decide la final de la Eurocopa para Checoslovaquia con la vaselina |
| 1982 | Primera tanda de un Mundial: Alemania Occidental vence a Francia en semifinales |
| 1994 | Primera final de un Mundial decidida en los penaltis: Brasil vence a Italia |
| 2017 | La IFAB empieza a probar el orden alterno ABBA en torneos de base y copas inglesas |
| 2018 | La IFAB anuncia el fin de la prueba del ABBA, en su reunión de noviembre en Glasgow, y mantiene el formato alterno clásico |
| 2025 | La IFAB cambia la regla del doble toque accidental el 2 de junio, tras el caso Julián Álvarez |
| 2026 | El Mundial tiene cuatro tandas de penaltis, tres en dieciseisavos y una en octavos de final; desde cuartos en adelante, ninguna |
Tres finales de Mundial, un experimento de reordenación probado durante año y medio y abandonado en 2018, y una regla académica que se encogió del 60,5% a ninguna ventaja comprobada cuentan la misma historia desde ángulos distintos: quien intentó arreglar la tanda de penaltis, con datos o con reglamento, nunca encontró nada que mereciera el cambio. El sorteo parecía demasiado arbitrario; el partido extra, demasiado caro y agotador; el orden alterno, demasiado complicado para el propio juego que pretendía arreglar.
El formato que sobrevivió es, por tanto, el clásico: alternado, cinco por bando, muerte súbita después. Es sencillo de ver y cruel de disputar, y esa tensión es justamente la razón por la que todos los intentos de reforma acabaron archivados.
Corregimos una frase publicada sobre la tanda de penaltis. Decía que el lanzamiento se repite si un compañero del lanzador o un defensor invade el área, que es la regla del penalti durante el partido (Regla 14), no de la tanda (Regla 10): allí, el resto de los jugadores permanece en el círculo central y no existe repetición prevista por esa invasión.
Corregimos tres datos publicados en esta guía. Sobre el Mundial de 2026: decíamos que "el Mundial tiene cuatro tandas de penaltis en octavos de final"; en realidad, tres de esas cuatro tandas fueron en los dieciseisavos (Paraguay, Marruecos y Egipto) y solo una en octavos (Suiza). Sobre la prueba del ABBA: decíamos que la IFAB lo "probó... entre 2017 y 2019"; nuestra propia fuente (Inside World Football) muestra que el final se anunció en noviembre de 2018, así que la prueba corrió entre 2017 y 2018. Sobre el resultado de esa prueba: decíamos que el 18 a 18 en 36 tandas fue "exactamente la distorsión que el ABBA pretendía corregir"; en realidad 18 a 18 es el equilibrio que el ABBA buscaba, y la distorsión era la ventaja histórica de quien lanza primero.
Corrección (22/09): el texto citaba a los autores del estudio de 2010 en el orden inverso al de la publicación; en la American Economic Review, el orden es Jose Apesteguia e Ignacio Palacios-Huerta.
La apertura del párrafo sobre el estudio de David Pipke decía “La muestra más reciente y más amplia cierra el debate, al menos por ahora”, y la frase siguiente, “con diferencia la mayor base de datos que ha tenido nunca esta pregunta”, referencias que cambian con el tiempo; ahora dicen “La mayor muestra publicada hasta 2025” y “esta pregunta hasta entonces”. Ningún hecho cambió.
Lee también
- IFAB: Law 10 - Determining the Outcome of a Match (se abre en una pestaña nueva)
- IFAB: Law 14 - The Penalty Kick (se abre en una pestaña nueva)
- UEFA: Panenka makes his name as Czechoslovakia beat West Germany in EURO 1976 final shoot-out (se abre en una pestaña nueva)
- IFAB: Clarification concerning double touches (se abre en una pestaña nueva)
- FIFA: The Long Walk: The History of the Penalty Shoot-Out (se abre en una pestaña nueva)
- American Economic Review: Psychological Pressure in Competitive Environments: Evidence from a Randomized Natural… (se abre en una pestaña nueva)
- Munich Reprints in Economics, University of Munich: Psychological pressure in competitive environments: New evidence from randomized natural… (se abre en una pestaña nueva)
- Kiel Institute for the World Economy: No evidence of first-mover advantage in a large sample of penalty shootouts (se abre en una pestaña nueva)
- NPR: Spain is the 2026 World Cup champion, defeating Argentina for its 2nd title (se abre en una pestaña nueva)
- Inside World Football: IFAB rules on time-wasting subs, handballs and penalty shoot-outs (se abre en una pestaña nueva)
Preguntas frecuentes
- ¿Los goles en la tanda de penaltis cuentan para el máximo goleador?
- No, la tanda no forma parte del partido y el encuentro se registra oficialmente como empate. Los goles convertidos en la tanda no suman para ningún goleador ni para el marcador del partido.
- ¿Cuántos penaltis se lanzan en la tanda?
- Cada equipo dispone de cinco lanzamientos alternos, siempre con ejecutores distintos. La tanda se detiene en cuanto un equipo resulta matemáticamente inalcanzable, por ejemplo si domina por tres goles tras tres rondas.
- ¿El portero puede moverse en la línea de gol durante los penaltis?
- Sí, puede desplazarse sobre su línea, pero debe conservar al menos parte de un pie sobre, encima o detrás de la línea de gol en el momento del golpeo. No puede apoyarse en los postes, el travesaño ni la red.
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